El eslabón roto

LOS JUGLARES DEL ALÓN

En la década de los años setenta se produjo una explosión de la música folk en Castilla y León y surgieron grupos que se dedicaron a divulgar las canciones que fueron recopilando por nuestros pueblos, siguiendo la estela de Joaquín Díaz, pionero, y quien abrió camino a este tipo de música en nuestra región. Los Juglares del Alón fue uno de ellos, que tuvo como referente a un grupo segoviano formado años antes con notable éxito: El Nuevo Mester de Juglaría.

Músicos autodidactas surgidos en el ámbito rural que formaron, según creo, el único de los conjuntos musicales de canción tradicional de esta zona de la Tierra de Campos. Fueron eslabón de una cadena que hoy desgraciadamente está rota, pues Villalón siempre tuvo fama de buenos cantadores con sus populares concursos de canto de jotas y su dulzainero el tío Martín a finales del XIX, incluso no hace tantos años que en los pueblos del contorno se hacía corro en torno a “Taqui” o Lucio cuando echaban alguna tonada.

«Taqui» y Lucio

Eslabón implica un fenómeno lineal y consecutivo que se va sucediendo, y esa evolución en la tradición oral ha sido abandonada ya hace tiempo. Ya no existe interés en los ritos y celebraciones que se daban en otro tiempo siguiendo el calendario festivo tradicional religioso o profano y también en las labores cotidianas en las faenas del campo, tan distintas hoy en día.

Por eso hoy, desde esta ventana, quiero hacer un pequeño brindis por esos juglares, que al igual que unos siglos atrás durante la Edad Media iban de pueblo en pueblo divirtiendo a la gente con sus canciones, éstos lo hicieron en el último cuarto del siglo XX, ya que no había ningún pueblo de la zona de Villalón y su comarca que no quisiese llevar a su plaza un recital suyo como colofón de las fiestas patronales.

INICIOS

Sus componentes se iniciaron en 1973 como integrantes del coro parroquial de niños para posteriormente dar un salto desde la música religiosa a otras canciones populares de carácter profano.

No les resultó difícil hacerse con los ritmos castellanos pues Villalón, como he señalado antes, siempre ha sido dado a cantar en su romería de la Virgen de Fuentes un amplio repertorio del rico cancionero de nuestra tierra.

Su objetivo en un principio fue el de preservar los cantos tradicionales de sus antepasados y su meta en ese momento ni siquiera era editar discos, sino “dar vida a la canción que agoniza en los ojos de un viejete y continuar todo ese legado que nos transmiten unas voces ya rotas” argumentaba Marce a un periodista en aquella época.

El grupo en un principio comenzaba sin grandes pretensiones y dentro de las coordenadas del estudio y la investigación, trabajando con entusiasmo en la tarea de recuperación del folklore castellano, sobre todo de su zona, con el foco en la recopilación del repertorio de Villalón y su comarca. Las galas y los conciertos que fueron surgiendo no eran para ellos lo más importante, pues no daban más que para comprar algún instrumento y poder sobrevivir, pero no para ganar dinero. Los fundadores del grupo: Antonio, Marce, María José, Rafa, Justo, Amalia, Goyo y Vicenta se entretenían y divertían a la vez a sus vecinos con recitales espontáneos, como sucedía en la calle de la Rúa más de una noche.

RECOPILANDO CANCIONES

El grupo comenzó una tarea de recopilación por pueblos y aldeas, no solo de la zona de Tierra de Campos, sino también por los Montes Torozos y otros pueblos donde había algo que les pudiera resultar de interés. Se desplazaban allí donde alguien les diese cuenta de la existencia de canciones tradicionales, para oírlas en boca de quien a su vez la aprendió de sus abuelos. A través de su propio trabajo de campo, al que dedicaron cuatro años, hicieron buen acopio de canciones y melodías tradicionales que recogían de las personas más mayores en sus ratos libres. Repertorio de mayos, jotas, rondas, romances, murgas, galas de boda, etc. con el que dieron no pocos conciertos y festivales benéficos en el ámbito de Villalón y sus pueblos colindantes, comenzando sus actuaciones en 1979 con una veintena de canciones inéditas de Villalón, Villada, Herrín, Mayorga, Becilla, Ceinos, etc. El resultado no pudo ser más positivo, pues cuatro años después el grupo contaba con más de ochenta canciones inéditas que fueron sacando a la luz poco a poco. Contaba en estos comienzos con la ayuda desinteresada de los curas de la localidad Don Diodoro Sarmentero y Don José María Agüero.

Su debut se produjo en un concierto navideño en el desaparecido cine “El Rollo” en un festival benéfico celebrado durante las fiestas de San Juan.

PRIMERA GRABACIÓN

Su primer trabajo discográfico, que yo conservo en mi colección como oro en paño, “Cantos de nuestra tierra” fue una cinta de diez canciones. Se grabó en 1983 en los estudios Caskabel de León. El casete incluye algunos temas locales de varias jotas y cantos de romería; el romance de la Jacoba de Villacid; la Canción del Labrador recogido en Mayorga; una Redondilla o baile de rueda muy típico de esta zona, en este caso de Frechilla en la que se daba el pique entre bailadores y dulzainero a principios del siglo XX; y otros temas de Gallegos de Hornija, Muñoz (Salamanca) y Serranillos (Ávila). Se presentó en un abarrotado salón de actos de la Caja de Ahorros Popular que hizo vibrar al público asistente.

Su repertorio se fue ampliando con las nuevas tonadas que iban incorporando y pronto se posicionaron como uno de los grupos musicales de raíz destacados de la provincia de Valladolid. Continuaron con el rigor, el estudio y la superación que fueron los puntos de partida que se propusieron desde sus comienzos los miembros del grupo.

El éxito les acompañó en los años ochenta. Los juglares comenzaron a salir fuera de la comarca y llegaron los conciertos en la capital y otras provincias como Salamanca. Aún recuerdo en 1988 en el ferial de Valladolid su actuación en las jornadas del campo representando a nuestra Tierra de Campos. Sería una de sus últimas actuaciones, pues el trabajo de cada uno y no residir todos en la localidad fue causa de distanciamiento entre los miembros del grupo y provocó su separación en el año 1990.

SEGUNDO DISCO

Una actuación el año 2007, para la que se habían juntado de forma puntual en Villarramiel, localidad de donde proceden dos de los componentes del grupo, motivó que volvieran a unirse de nuevo y decidieran embarcarse en la aventura de sacar al mercado un nuevo disco, grabado en los estudios Armando Record de Valladolid, titulado «Árboles de la alameda», incorporando algunas colaboraciones y añadiendo nuevos instrumentos que enriquecieron su repertorio.

Este segundo disco contiene catorce temas, algunos de ellos ya editados en el primero a los que se añaden romances, canciones de corro y siega, jotas y dos temas locales como son un canto de romería y los famosos “Perros del Rollo”, una canción que hace un repaso de lo que era la sociedad villalonesa de principios del siglo XX con las coplillas típicas “¡Ay tío Pelele!” y “¡Qué perros, qué perros!”, dedicada al tío Benito “Guiña” un hombre muy dado a cantares y coplillas.

La presentación se hizo en el año 2012 en Villalón una abarrotada plaza Mayor con algunos miembros fundadores y otros que habían ido incorporándose después como Fernando, Raúl o Lauren. Los “nuevos juglares», como así los titulé en una pequeña reseña de la noticia en la web de Villafrades1http://villafrades.net/noticias/2012/120908.html, fueron cantando ante su público el último trabajo que les había tenido entretenidos entre ensayos y grabaciones unos años.

En su larga y dilatada existencia el grupo recorrió buena parte de la geografía nacional dando numerosos conciertos y aunque bien es cierto que tras una pausa de unos años de inactividad retomaron su andadura de nuevo, hoy en día son contadas sus actuaciones y se les echa de menos.

Hoy, más que nunca, es importante la conservación del rico patrimonio inmaterial sonoro de nuestra querida Tierra de Campos y por ello hago este humilde reconocimiento a una labor meritoria de investigación y esfuerzo, recopilando y plasmando la tradición en el repertorio de sus melodías.

Algo encomiable que bien merece la pena recordar, pues como diría Antonio Piedra: “En tierra de tantas arideces resulta más que difícil el cantar”.

* Fotografías cedidas por Marce Cuadrado y Rafael Gómez

DISCOGRAFÍA

CANTOS DE NUESTRA TIERRA (1983, Caskabel)

Jota de Villalón

La Jacoba

Contigo no quiero boda

Romance de la mala boda

Redondilla

La gala

Jota de la gallina

La teja

Canto al labrador

Jota de Serranillo

ÁRBOLES DE LA ALAMEDA (2012, Armando Records)

Canto de romería

Los segadores

Canción de corro

La Jacoba

Jota de las avellanas

El carcelero

La teja

Jota de la Lucía

El rey moro

Avrix me galanica

Jota de Villalón

Romance de la Virgen de la Peña

Jota de Serranillos

Los perros del Rollo

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